Xalapa, Ver., 5 de agosto de 2026.- El alcalde de Úrsulo Galván, Bertín Bravo Montero, arribó la tarde de este miércoles al Congreso del Estado de Veracruz, donde los diputados locales realizarán una sesión extraordinaria privada para determinar si procede o no retirarle el fuero constitucional.
El edil llegó alrededor de las 16:30 horas acompañado de su equipo de abogados y, a su ingreso al recinto legislativo, rechazó las versiones de que habría abandonado el estado para evadir el procedimiento en su contra.
“Han argumentado que me he ido de pelada y no me he ido de pelada, aquí estoy. Soy inocente, aquí estoy”, expresó.
Bravo Montero aseguró sentirse tranquilo y confiado ante la decisión que tomarán los legisladores, además de insistir en que no tiene motivos para ocultarse.
“No tengo temor, porque no soy un delincuente ni nada”, sostuvo.
El presidente municipal señaló que será él mismo quien presente su defensa ante los diputados locales antes de que se lleve a cabo la votación sobre el desafuero. Asimismo, reiteró que permanecerá en Veracruz para enfrentar tanto el procedimiento legislativo como cualquier acción legal posterior.
A su llegada, su abogado, Rodolfo Martínez Valdez, afirmó que la defensa considera que no existen elementos suficientes para detener o procesar al alcalde y confirmó que ya fueron promovidos amparos ante una eventual orden de aprehensión.
“Los amparos están promovidos contra la orden de aprehensión, contra todo”, declaró el litigante, quien aseguró confiar en que las autoridades respetarán las suspensiones judiciales que pudieran concederse.
El defensor agregó que cuentan con una cronología de los hechos y otros elementos que, aseguró, permitirán sostener que Bravo Montero no participó en las conductas que le atribuye la Fiscalía. En caso de que el Congreso apruebe retirarle el fuero, adelantó que recurrirán a los medios de defensa previstos en la Constitución.
El procedimiento contra el alcalde de Úrsulo Galván deriva de una investigación en la que presuntamente se le vincula con la desaparición del empresario Héctor Ramos y su escolta, Ignacio López, quienes fueron vistos por última vez el pasado 14 de mayo, después de acudir al domicilio del edil ubicado en Barra de Chachalacas.

