Xalapa, Ver.— El avance en el uso de agrotóxicos y la pérdida de cobertura forestal en el bosque mesófilo de montaña de la región central de Veracruz continúan en aumento, en gran medida por la falta de regulación efectiva, un monitoreo ambiental riguroso y la ausencia de incentivos que promuevan prácticas productivas sustentables.
En municipios como Coatepec, Tlalnelhuayocan, Xico y Naolinco, la presión sobre el bosque de niebla se ha intensificado por modelos agrícolas que priorizan la rentabilidad a corto plazo, sin considerar los impactos acumulativos sobre el medio ambiente y la salud de las comunidades.
Especialistas advierten que la permanencia de este ecosistema uno de los más ricos en biodiversidad y más amenazados del país dependerá de la capacidad de autoridades y sociedad para reorientar el uso del suelo hacia esquemas más equilibrados, donde se integren el bienestar social, la producción responsable y la conservación del patrimonio natural.
En este contexto, organizaciones y colectivos han comenzado a articular esfuerzos para visibilizar la problemática y promover alternativas sostenibles. Destaca la iniciativa denominada “Frente Común por la Región del Bosque de Niebla”, que busca generar conciencia, incidir en políticas públicas y fomentar prácticas productivas compatibles con la conservación de este ecosistema estratégico para Veracruz.
