Elia Reyes Ortega, quien asegura haber crecido prácticamente en el mercado Jáuregui, ahora a sus 30 años labora en el escritorio público que heredó de su madre, quien en vida era conocida como “Doña Francis”.
“Como en 1985 llego aquí, ya falleció hace tres años estaba enferma, desde un poquito antes nos enseño a trabajar con la máquina y a actualizar todos los trámites” detalló Reyes Ortega.
Con el paso del tiempo “Doña Francis” logró adquirir dos locales dentro del mercado, donde generó empleo para al menos 18 jovencitas egresadas de distintas academias de secretarias.
“Todo se ha actualizado, todo es por vía internet. Nos hemos visto en la necesidad de actualizarnos. Mi mamá, en su momento, tomó clases de computación. Pero en cuestión de la máquina de escribir definitivamente ya no hay quien las componga, quien surta una tinta o una cinta para que te pinte, es complicado conseguirlas por eso tratamos de darle un valor más especial”, aseguró Elia.
Cabe destacar que, en aquel entonces, en la ciudad era común estudiar una carrera técnica en alguna de las academias donde las jóvenes se preparaban para incorporarse al mundo laboral como secretarias o bien como trabajadoras en los escritorios públicos, reconocidos por su eficacia y rapidez.
“Yo no sé cómo a mi mamá no le ganaba la risa. Cuando yo era niña se daba mucho que vinieran a hacer cartas de amor o cartas de despedida. Los señores o mujeres venían con sus cartas a mano para que se las transcribieran aquí a máquina”, recordó.
Actualmente a este escritorio público ubicado en el mercado Jauregui frente a la calle Milán, acuden principalmente para imprimir documentos oficiales o sacar copias, aunque todavía cuentan con tipógrafo para quien así lo requiera.
