Un niño de 11 años, identificado como Julián Guzmán, murió tras recibir un disparo cuando participaba junto a amigos en la broma conocida como ding-dong ditch, que consiste en tocar un timbre y salir corriendo. El presunto responsable, Leon Gonzalo Jr., de 42 años, fue arrestado y enfrenta un cargo de asesinato.

El tiroteo ocurrió la noche del sábado; el menor fue trasladado a un hospital, donde falleció el domingo. Testigos señalaron que el sospechoso salió armado y disparó hacia la calle, impactando al menor por la espalda. Según la policía, Guzmán vivía a una cuadra de la vivienda.

Las autoridades confirmaron que en la casa de Gonzalo se halló un arsenal de armas. Aunque inicialmente fue liberado tras ser interrogado, la confirmación de la muerte del niño llevó a su nueva detención. El caso reaviva la discusión sobre la violencia armada y los riesgos de retos virales.