Migrantes detenidos en “Alligator Alcatraz”, un centro de detención en Florida, demandaron al gobierno de Donald Trump por negarles acceso a abogados y tribunales, violando sus derechos constitucionales. La demanda, presentada en Miami, afirma que el centro no tiene procedimientos para que los migrantes contacten a abogados, y el gobierno ha hecho “prácticamente imposible” presentar mociones ante un tribunal de inmigración para buscar su liberación.
Los migrantes enfrentan condiciones precarias en el centro, ubicado en los Everglades, donde se han reportado problemas de salud y falta de atención médica adecuada. Un cubano, Michael Borrego Fernández, se quejó de “condiciones potencialmente mortales” y sufrió un “sangrado excesivo y profuso” que requirió cirugía de emergencia.
La demanda incluye a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y al gobernador de Florida, Ron DeSantis, y busca que se declare que el gobierno ha violado el derecho a contratar y comunicarse con abogados. El presidente Trump ha elogiado las instalaciones, diciendo que “atenderán a los migrantes más amenazantes”. Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos humanos y líderes religiosos critican el centro por sus condiciones inhumanas.
